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Diego Roberto Gaetan


03-08-2018 Novedades

Ingreso a nuestra institución en el año 1989. Comenzó por curiosidad y gracias a un amigo de la familia, José Guelfi, que en ese momento era bombero voluntario. Hoy es 2º Jefe del cuerpo activo, con una graduación de Comisario Bombero Voluntario, Oficial en Jefe.

Está casado desde hace 25 años, tiene tres hijos, y dos de ellos también comparten su pasión.  Diego lleva más de la mitad de su vida dentro del cuartel y trabaja como seguridad vial en la ruta nacional 9.

Para llegar a 2º Jefe del cuerpo activo, debió pasar por muchas áreas y realizar varias capacitaciones, hoy le toca ver con orgullo a sus hijos transitar por algunos de los departamentos donde se desempeñó hace varios años.

Su actividad como Bombero Voluntario

Diego nos cuenta que logró ingresar a la institución gracias a un amigo de la familia José Guelfi que ya era Bombero Voluntario, “le empecé a preguntar a José, que posibilidades había de que entre a bomberos, hasta que en una oportunidad de tanto insistir me dijo que sí. En aquella época no era tan fácil entrar en la institución”, explica.

Empezó más por curiosidad que por vocación, pero rápidamente se convirtió en su pasión. Hoy lleva 29 años de servicio. A los 16 años empezó como ayudante de subministro, luego quedó de encargado, pasó al área de equipamiento, estuvo en el departamento de recursos materiales, luego durante mucho tiempo fue encargado de la escuela de aspirantes de menores, fue encargado del área de capacitación, del departamento de recursos humanos, y del de recursos materiales. Hoy es el segundo jefe de la institución.

Nuestro segundo Jefe nos cuenta que en todas las áreas y departamentos en los que estuvo, siempre se armó su grupo de trabajo, tratando de buscar personas que lo ayuden a realizar cada tarea de la mejor forma. “A mí siempre me gusto innovar, buscar gente nueva, acomodar las áreas según mi convicción. Me gustan los desafíos, las propuestas nuevas pero no por mucho tiempo, me gusta entrar, modificar, ver que se puede cambiar y que mejorar, hacerlo e irme a otro lado, no quedarme” nos explica.

Nos dice que la actividad del cuerpo activo es lo más lindo para un bombero y que muchas veces lo extraña. Sin embargo, hoy le toca estar en un lugar donde las responsabilidades y las personas que tienen a cargo, son muchas.

Diego es instructor a nivel local y provincial en equipamiento autónomo de protección respiratoria, y nos cuenta que las cosas hoy cambiaron mucho y mejoraron la situación, en especial en lo que respecta a equipamientos y capacitación.

Su familia

Diego lleva 25 años de casado, tiene tres hijos y un nieto. Conoció a su mujer dentro de nuestra institución y cuando él cumplió 18 años se casaron. “Ella vivía en la esquina del cuartel y era amiga de un ex Jefe retirado que es Raúl Dosantos, venían siempre al baile. Nosotros teníamos que estar para limpiar, acomodar sillas o lo que se necesite para preparar el salón. Ahí la conocí a mi mujer y me enamore” Recuerda nuestro bombero.

Vivió 11 años en el chalet Nº 5 de la sociedad, hasta que consiguió una casa para comprar cerca del establecimiento. Sus tres hijos se criaron dentro del cuartel y dos de ellos ya ejercen como Bombero Voluntarios.

“Diego esta como encargado de la escuela de aspirantes menores, se está capacitando en Córdoba, está haciendo un curso de monitor, que dura un año y medio, te preparas con psicólogos y psicopedagogos para poder trabajar con los chicos. A mí me emociona mucho y me pone muy orgulloso, porque él estuvo bajo mi cargo y me vio mucho tiempo en esa tarea. Y Agustín esta como ayudante en la misma área que su hermano, y como son los dos muy distintos se complementan, porque uno tiene buen ritmo de trabajo, es más temperamental y el otro es más pensante, analiza más las cosas, hacen un gran equipo” nos detalla nuestro jefe.

Maximiliano, el más pequeño de los tres, comenzó de niño a capacitarse pero luego se dedicó al futbol. Gaetan nos explica que a ninguno de los tres los obligó a estar en la institución, y que los acompaña en todas las decisiones que toman. Para nuestro bombero, su mujer y sus hijos son su mayor apoyo.

Diego nos cuenta que se terminó de formar dentro del cuartel, su padre falleció cuando él era muy joven y acá se formó como persona. Nos explica que gran parte de todo lo que tiene hoy se lo debe al establecimiento, y en especial a miembros como Jorge Ronconi, Nestor Allocco, Luis Silvestrelli, Emilio Cornaglia y Hobey Salvatico, quienes fueron sus jefes, a Roque Delgado, Carlos Sena y Juan Carlos Di Giovanni. Personas que lo acompañaron y le enseñaron todo de esta profesión. “Me enseñaron todo lo que se, los respeto muchísimo, me formaron como bombero y como persona, hoy soy esto gracias a ellos”, concluye Gaetan.

Anécdotas

“En mi primera salida estaba como sub oficial  Roque Delgado, él me llevaba a los siniestros cuando yo todavía no podía ir porque era aspirante, salía en la unidad 13 que era un Ford 600 y mi función era ir adelante para tocar la sirena, que era como el timbre de una casa, hasta que llegábamos al incendio y después me dejaba colaborar con una mochila de agua”.

“En una época los aspirantes se formaban perpendicular al cuerpo activo, para que el Jefe los pueda identificar. Un sábado a la tarde hubo un incendio de pastos, nada grave, sale el jefe del cuerpo activo, Jorge Ronconi y selecciona algunos bomberos para ir, entre ellos me señala, yo era aspirante todavía. Salimos en la unidad 17, yo anhelaba ir, salí colgado atrás, me sentía realizado.

Cuando volvemos Luis Silvestrelli que estaba a cargo de la dotación, le dice al jefe que yo no podía salir. Me llamo el jefe a los gritos y me suspendió por ir al siniestro. Estuve 5 días en mi casa sonaba la sirena y lloraba. A los 5 días me fui a la casa del jefe y le pedí que me reincorpore que me deje volver. Ahora me río pero en su momento la pase mal, fue la única suspensión que tuve y no quedo asentada en mi legajo”.




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