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Roberto Darío Pettersen


13-07-2018 Novedades

Más conocido como Tomi, es bombero, profesor de educación física y payamédico.

Tomi sabe que quiere ser bombero desde muy pequeño, en 1975 con 7 años y viviendo en San Fernando provincia de Buenos Aires, se acercó al cuartel de bomberos para comenzar con su voluntariado. Por motivos personales y falta de tiempo, ya que debió trabajar desde pequeño, a los 14 años deja el cuartel para posponer su vocación por varios años.

A los 18 años se mudó a San Francisco con su familia, y por una casualidad de la vida se encontró viviendo frente a nuestro cuartel. Nos dice que nunca vivió a más de 6 cuadras de la institución, pero que por cuestiones de tiempo tuvo que ver desde afuera su pasión durante muchos años. Hasta que en el año 2010 logró acomodar su tiempo para ingresar al cuerpo activo.

Nuestro voluntario es profesor de educación física y guardavidas, un deportista por naturaleza. Actualmente da clases en el colegio FASTA Inmaculada Concepción para el profesorado de educación física, y trabaja en el IPEM 264 Teodoro Asteggiano. Nos cuenta que le encantan todos los deportes, pero que escalar es uno de los que más lo apasionan. Pettersen realizó cursos de buceo, trabajo en escuelas de verano, escalo el Aconcagua, jugó al rugby, deporte que le otorgó su apodo en honor a un jugador de Los Pumas y piensa en estudiar guía turismo para instruir a las personas en el montañismo.

Entre sus múltiples actividades nuestro voluntario se dedica también a ser Payamédico. Nos explica que comenzó hace dos años, y que es una actividad en la que deben tener mucho cuidado en todos los aspectos, en su lenguaje, actividades e incluso en la vestimenta. “Soy payamédico, y me encanta, porque con un  poco de alegría suplantas los medicamentos. Es brindarle un poco de felicidad a las personas que están internadas, que por ahí están tristes por la enfermedad o los tratamientos”, dice Tomi.

Pettersen tiene 2 hijos, Mayra de 19 años y Nahum de 15 años. Entre risas nos cuenta que su hija muchas veces se avergüenza de decir que él es su papá, “soy muy jodón, entonces le da vergüenza, y como conozco mucha gente, le pasa seguido de hablar con personas que me conoce, o incluso a mí me cuentan lo que hace ella”.  Nos dice que su hijo pasa gran parte de su tiempo en la computadora, y que ambos hoy viven con él. Además está en pareja, y nos revela que a veces, combinar el tiempo es difícil, pero que ella lo conoció como bombero y por eso lo entiende. “Muchas veces me tuve que ir cuando estaba con ella, y otras veces también me quede.  Ser pareja de un bombero no es fácil por el manejo de tiempos que tenemos”.

Su actividad como bombero

Dentro del cuerpo activo Pettersen se especializa en rescate con cuerda, también trabajó en el área de prensa y difusión, salud y estuvo a cargo de la capacitación de los aspirantes. Actualmente está realizando el segundo nivel de capacitación y es quien porta orgulloso la bandera de nuestra localidad.  Recuerda que casi no pudo entrar al cuerpo de bomberos ya que estaba al límite de lo permitido en edad. Pero su profesión, capacitación y estado físico, lo ayudaron a que le permitieran entrar.

Con orgullo nos cuenta el placer que siente de pertenecer a la institución, y como, durante toda su vida tuvo la vocación de ayudar. Nos dice que son muchas las oportunidades que da la organización si notan tu esfuerzo y dedicación. Explica que “hay chicos que les da impresión la sangre entonces van y hacen otras tareas, yo me siento más cómodo trabajando con los chicos pero si tengo que hacer otra cosa voy. Acá hay lugar y trabajo para todos. Hay chicos que se dedican a la parte de planillas o de sistema, que yo no entendería nada, nosotros, suena la sirena y vamos. Siempre es importante tener precauciones, ahora por ejemplo estamos usando casi siempre doble guante, porque a veces se rompen y no sabes si tenes que estar en contacto con sangre o a que te vas a enfrentar”.

Nos cuenta que más de una vez en un incendio se pelean por hacer algo, “una vez acudimos a apagar un camión que se había prendido fuego, y nosotros estábamos peleando con por la lanza, y el camión encima estaba estacionado al lado de un surtidor, son segundos, pero no era el momento” recuerda Tomi.  

Nuestro voluntario finaliza la nota expresando la importancia que tiene este servicio en su vida,  “cuando suena la alarma para mí es la prioridad, porque sé que alguien me necesita. Bomberos más que una segunda familia es una primer familia, porque pasamos mucho tiempo acá, y a la hora del incendio somos un equipo, con errores o sin errores, pero somos un equipo”.




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